Aprovechar la luz natural
Siempre que sea posible, conviene trabajar con luz natural. Ayuda a dar profundidad, suavidad y una lectura más amable del espacio. En salas con ventanales amplios, la luz del día permite construir imágenes más limpias y equilibradas. Cuando no es suficiente, se puede complementar con iluminación artificial, pero sin perder naturalidad ni generar contrastes excesivos.









Davide Pellegrini
Davide Pellegrini




Davide Pellegrini